Llegas a casa después de todo un dia de colegio. Tienes hambre. Tu madre ha preparado unos espaguetis bueníssimos. Tu plato favorito. Te los comes. Luego te acuerdas de esa amiga tuya que está tan buena. Delgada. Parece como una modelo. Te acuerdas de las miradas que le tiran. Luego también te acuerdas de que ella es para todos la más guapa, la que está más buena. Y tu no.Luego te acuerdas de todos los momentos del dia en que te has aguantado el hambre para estar más delgada.Todo eso para que? Para ahora desperdiciarlo en unos minutos con un estúpido plato de espaguetis? Miras al váter. Si. Quizá esa sea la mejor opción. Te miras al espejo.Tu no eres tan delgada. De acuerdo, no tienes ningún michelin gigantesco que se te salga por ahí pero... tu cuerpo es más bien ancho... Quizás si adelgazaras más... Te agachas ante el váter. Te introduces los dedos. Arcada va arcada viene... Los espaguetis han salido de nuevo de tu cuerpo. Unas lágrimas recorren tu rostro. Te miras de nuevo al espejo. Desde cuando has llegado a este punto? Recuerdas cuando eras pequeña. Para ti era impensable esto de aguantarse el hambre. Y ahora...Simplemnte no puedes huir de los sentimientos de culpa cuando comes demasiado.
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